El documento discute los retos de la administración educativa, incluyendo apoyar a los docentes, quienes enfrentan estrés, falta de reconocimiento y capacitación inadecuada. Propone que la administración debe poner los recursos al servicio de los estudiantes y maestros para lograr objetivos educativos, y no servirse a sí misma. Además, debe ayudar a los maestros a superar tensiones para que puedan enseñar de manera optimista y creativa.