El documento describe la falta de autonomía en el contexto escolar debido a un liderazgo autoritario que no reconoce las capacidades de los demás miembros de la comunidad educativa. Propone el empoderamiento del talento humano y un liderazgo distribuido que permita la participación de todos los individuos. Esto mejoraría la gestión educativa y la calidad de los procesos académicos, al aprovechar mejor los recursos y capacitar a los docentes.