Las orugas se convierten en mariposas tras pasar por las etapas de huevo, oruga, crisálida y finalmente mariposa adulta. Las hembras ponen huevos en grupos de los que nacen las orugas, que son muy golosas y comen sin parar. Después de crecer, las orugas se encierran en un capullo de seda donde tienen lugar cambios internos hasta emerger como hermosas mariposas.