La propuesta energética sustentable del Partido Progresista propone establecer una política energética integral, limpia y a costos razonables basada en el uso eficiente de la energía y las fuentes renovables de energía. El documento detalla medidas como aumentar la generación eléctrica renovable al 20% para 2020, desconcentrar el sector energético, e incentivar nuevos actores y tecnologías como la generación distribuida. El objetivo es descarbonizar la matriz energética chilena y mejorar el acceso a la energía de toda la población.