Caral-Supe, la civilización más antigua de América, emergió hace 5000 años en Perú, en completo aislamiento, y es contemporánea a civilizaciones como las de Mesopotamia y Egipto. Esta ciudad, ubicada en el valle de Supe, abarcó 66 hectáreas con 32 estructuras públicas y otras áreas residenciales, mostrando una organización social jerarquizada y un economía agrícola-pesquera. Sus habitantes eran dedicados a ceremonias y rituales, y su desarrollo estaba sustentado en la producción agrícola y el intercambio con el mar.