Este documento describe los principios y prácticas clave para lograr un alto desempeño organizacional. Define el alto desempeño como la capacidad de una organización para mantenerse evolucionando dentro de un círculo virtuoso a través del tiempo. Propone desarrollar una cultura basada en la ética, el compromiso, la responsabilidad y el aprendizaje continuo. También recomienda implementar equipos multifuncionales y políticas de recursos humanos que promuevan la participación, el liderazgo y la mejora continua.