El documento resume la historia del Misal Romano desde sus orígenes hasta la publicación de la bula Quo Primum Tempore por el papa Pío V en 1570. La bula tuvo como objetivo unificar la liturgia católica estableciendo el Misal Romano como el único misal válido, a excepción de algunos ritos más antiguos. El Misal Romano fue el resultado de los esfuerzos del Concilio de Trento por purificar y estandarizar la misa en respuesta a la Reforma Protestante.