La reconversión industrial en España a comienzos de los años 80 supuso el recorte de la capacidad productiva y el empleo en industrias tradicionales en crisis para adaptarlas a la nueva situación económica. Entre las medidas se incluyeron el saneamiento financiero de las empresas, la eliminación del exceso de producción y la reducción de plantillas laborales. Actualmente, muchas antiguas fábricas en España se han reconvertido con éxito a nuevos usos como edificios administrativos, centros escolares o museos, preservando el patri