Este documento resume las opiniones de académicos, teólogos y estudiosos judíos y cristianos sobre la naturaleza judía de Jesús. Argumenta que Jesús era un judío devoto que vivió y murió como judío, enseñando conceptos hebreos en alineación con la Torá y los profetas, y no intentó fundar una nueva religión. Insta a redescubrir al Jesús histórico en el contexto de su judaísmo.