El documento explora la evolución de la fe cristiana desde su origen en un movimiento radical y no violento hacia una institución poderosa que se alejó de sus principios fundacionales. Se critica la obsesión por la doctrinalización y la historicidad de los relatos, en detrimento de la ética y el ejemplo de vida de Jesús. Se enfatiza la importancia de vivir conforme a los valores del amor y la inclusión, desafiando las estructuras de poder y marginación.