El documento reflexiona sobre diferentes estructuras de aprendizaje y su efectividad. Propone que la más eficaz es aquella que ayuda al desarrollo de habilidades sociales de los estudiantes. Luego, presenta un cuestionario para que los profesores analicen el nivel de cooperación en su práctica docente. Finalmente, sugiere que se podría mejorar organizando el trabajo inicialmente en parejas para luego aumentar el tamaño de los grupos, de modo que los estudiantes se necesiten mutuamente.