La reforma tributaria en Chile ha modificado significativamente el marco tributario, afectando 28 cuerpos legales y trasladando la responsabilidad tributaria del empresario a la empresa. Se unificaron los regímenes de tributación para pymes, permitiendo la tributación basada en flujos de caja y estableciendo beneficios como tasas reducidas de pagos provisionales mensuales. La reforma también introduce nuevas reglas para la contabilidad y el cumplimiento normativo, modernizando así el sistema tributario del país.