La refractometría se usa ampliamente en la agroindustria para determinar la composición y pureza de muestras midiendo su índice de refracción. Se aplica en frutas, hortalizas y mermeladas para verificar parámetros como la concentración de azúcar, sal y homogeneidad. Existen refractómetros ópticos y digitales, siendo estos últimos más precisos al proporcionar lecturas automáticas compensadas por temperatura.