REQUIEM


Por Marta Ligia Arcila V.
                                       En memoria de mis amigos que ya no están.




Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra

                                                         JAIME GIL DE BIETMA



CONTEXTO HISTORICO LOCAL

El suroeste de Antioquia ha sido tradicionalmente una región cafetera, rica en
minería de carbón, donde no han faltado los conflictos sociales y la violencia
política. En la década de los 50 esta región se vio duramente golpeada por la
polarización bipartidista, y tuvo fuerte presencia tanto de guerrillas liberales, como
de grupos de “pájaros” o pistoleros vinculados a los sectores conservadores. En la
década de los 80 los grupos insurgentes tuvieron una fuerte presencia en la
región, especialmente el EPL y las Farc. De hecho, en Urrao, uno de los
principales municipios del suroeste, el M19 y el EPL probaron su famosa Fuerza
Conjunta, que pretendía ser una forma de ejército revolucionario.
La violencia, la crisis del café y la presencia temprana del narcotráfico fueron una
mezcla explosiva que convirtieron a la otrora próspera región en uno de los focos
de confrontación más difíciles. Pese a ser una zona prospera, cuando los
paramilitares arribaron las cosas no estaban muy bien económica ni socialmente.
Los bajos precios del café registrados en 1993 y la propagación de la broca y la
roya produjeron una fuerte crisis económica en la subregión.

A estas carencias sociales se suma la situación de inseguridad que persistía entre
las elites locales por las acciones de la guerrilla y la delincuencia común, que al
parecer fueron el estímulo para que algunos hacendados implementaran grupos
de autodefensa. Existen registros de prensa sobre el accionar de estos ejércitos
privados en municipios como Andes, Caramanta, Venecia, Concordia y Urrao, y
que consiste básicamente en amenazas, desapariciones, asesinato selectivo de
campesinos y líderes cívicos acusados de pertenecer o simpatizar con la
insurgencia y delincuentes comunes.
Especial mención merece el grupo conocido como La Escopeta, a la que se le
atribuyen muchas muertes en el suroeste y al que estuvo vinculado un importante
empresario cafetero, que incluso fue investigado por la Fiscalía y luego exonerado
por tales hechos.

A finales de 1994, estos grupos locales fueron absorbidos por las Autodefensas
Campesinas de Córdoba y Urabá. Al proyecto de las ACCU se unieron algunos
disidentes de las Farc que operaban en el Urabá antioqueño y en el departamento
de Córdoba. Entre ellos Alcides de Jesús Durango, alias “René”, un carnicero de
pueblo que antes de ser el comandante del Bloque Suroeste de las autodefensas
había sido un mando urbano de una facción del frente 34 de las Farc en el Urabá
antioqueño.



CONTEXTO POLITICO Y SOCIAL DEL PAIS

En los años 80´s aun estaba vigente la Constitución de 1886, una constitución
absolutamente positivista, donde los derechos eran solo los que la ley
expresamente enumerara.

Por otro lado, el gobierno de Virgilio Barco, presidente en ese momento, bajo el
nombre de política de reconciliación, normalización y rehabilitación, dio un giro al
manejo de las negociaciones con los grupos alzados en armas, siguió con los
diálogos, constituyéndose Colombia como un país de pactos, un país de mesas de
negociación, de amnistías e indultos. En cuanto a la metodología para la paz el
gobierno creo el cargo de consejero para la reconciliación, normalización y
rehabilitación. Por otro lado, al margen de la ley se formaban grupos de extrema
derecha que tenían el aval y la financiación de las clases dirigentes del país y que
tomaron fuerza, en principio como grupos de limpieza, luego como grupos de
autodefensa para posteriormente formar los grupos paramilitares.
En conclusión, estábamos en un país en caos, donde no se tenían garantías ni
desde lo jurídico, ni desde el Estado. Se estaba a merced del más fuerte o del
más astuto.


LOS ANTECEDENTES
Jardín, reconocido por ser uno de los pueblos más lindos de Antioquia, donde el
turismo se ha convertido en un renglón importante de la economía, no solo por su
belleza ,sino por la calidez de su gente; tiene su historia. Cuando hablo de su
historia, me refiero a una triste historia de violencia y dolor.
Corrían los años 80´s, los jóvenes en Jardín, al igual que los del resto del
universo, soñaban con poder cambiar el mundo o sino el mundo por lo menos su
entorno, al igual que el poema de Jaime Gil de Bietma
Soñando con cambiar nuestro Jardín, un grupo de jóvenes decidimos conformar
un grupo cívico al que llamamos “El Madero”. Este grupo cívico tenía como
objetivo central acciones de tipo social y ecológico que aliviaran en algo las
desigualdades sociales que ese pequeño mundo nos permitía ver.
Quienes conformábamos el grupo éramos jóvenes inquietos, intrépidos que
pensábamos que era posible ser sujetos activos. Detrás de cada uno había su
propia historia, su propia motivación. Una cosa si era cierta: Éramos todos
diferentes.    Diferentes entre nosotros, porque a cada uno lo movilizaba una
historia diferente para pertenecer al grupo. Y diferentes ante el resto de la gente
del pueblo, por la energía, valentía y beligerancia con que expresábamos nuestro
sentir.
En el pueblo, los que pensaban que la diferencia hay que acabarla o mejor
exterminarla, los de extrema derecha o mejor los grupos de limpieza, comenzaron
a inquietarse por la existencia de “El Madero” o más bien por sus integrantes, pues
los clasificaron donde siempre se clasifica lo que no se entiende “En simpatizantes
o pertenecientes a la izquierda”.
Fue entonces donde comenzó el viacrucis, de todos estos jóvenes.
Muchos fueron callados para siempre por las balas. Otros decidieron huir y
refugiarse en otro sitio para proteger lo único que en ese momento tenían: La vida.
Otros como yo, comenzamos una lucha por recuperar la credibilidad, por
demostrar que no éramos una “amenaza” para la sociedad jardineña, por no
dejarnos exiliar o para el caso colombiano “desplazar”. Para esto fue necesario
hacer uso de todos los recursos con que contaba en ese momento: El físico y el
intelecto. Mi condición de mujer y de mujer atractiva, me coloco en una posición
favorable en muchos momentos y desfavorable en otros. Desfavorable para los
que por su condición machista, condenaban con mas dureza el que yo una mujer,
y una mujer de “buena familia” estuviera metida en esas “cosas” y favorable para
con los que por su condición de hombres veían en mi la posibilidad de una
conquista y trataban de ayudarme para conseguirla.
LOS HECHOS
Yo, a mis cortos 18 años, era la Bibliotecaria Municipal y Directora de la Casa de
La Cultura, un cargo que me encantaba y que con mi juventud logre cambiarle el
estigma de “amargado y para beatas” y conseguí atraer a la Casa de La Cultura
Gabriel Peláez Montoya a muchísimos niños y jóvenes que encontraron en este
espacio calidez, conocimiento, comprensión. Allí nace “El Madero”, grupo cívico
formado por jóvenes inquietos. Y también allí nacieron nuestros problemas.
La Alcaldesa de ese entonces, a quien no nombro, por reserva, se entero por
fuente directa de la incomodidad que tenían los actores de los grupos de limpieza,
pues aun no se gestaban como “paramilitares”; ya que al interior de la
Administración Municipal, especialmente en la Casa de la Cultura, se estaba
colaborando con la guerrilla y se permitían reuniones con sus simpatizantes.
Además del riesgo que esto generaba, pues era sabido por ellos, muchos hacían
parte de la nomina de la Administración Municipal, que el plan de evacuación del
Palacio Municipal ante una posible toma guerrillera se realizaba por la Casa de la
Cultura. Y no solo eso, sino que dicha casa colindaba con la parte trasera del
comando de policía, y era yo, una supuesta simpatizante de la guerrilla, quien
manejaba las llaves de acceso posterior al comando de policía y al Palacio
Municipal
Frente a esta situación, y cuando ya las cosas habían tomado dimensiones
descomunales, pues a varios integrantes del grupo los habían asesinado y a otros
los habían “voletiado” y tuvieron que huir sin decir nada a nadie, la Alcaldesa me
llamo a confrontarme por los comentarios. Después de largas conversaciones,
logre por lo menos el beneficio de la duda y ella me planteo la necesidad de irme
del pueblo, algo a lo que yo rehusé. Fue entonces cuando se le ocurrió una idea
loca, pues era muy arriesgada, a la que yo accedí: Designar a dos celadores del
municipio, de los que se decían conformaban los grupos de limpieza, a recibirme
todas las noches las llaves de la Casa de la Cultura y encargarse de mi seguridad
hasta llegar a la casa.
Esta situación me ponía en la boca del lobo, pero también me daba la posibilidad
de poder demostrar quien era yo y que quería. Pero lo que no dimensione en ese
entonces, era que perdía mi vida social, mi privacidad y la posibilidad de hacer
locuras y disfrutar la juventud, cosa que hoy añoro.
En fin, ahí estaba yo, de mi casa al trabajo y del trabajo a la casa o sea algo como
“encarcelada”, pues no podía salir con mis amigos, ni ir a bailar, ni disfrutar de un
café en el parque, además de la zozobra de estar con el verdugo al lado, pues en
cualquier momento podrían decidir ajusticiarme o propiciar un ajusticiamiento y
parte sin novedad.
Después de muchas noches de llanto, de discusiones con mi familia, que no
estaban de acuerdo con que yo siguiera en el pueblo, decidí cambiar las cosas a
mi favor. Realice un análisis de mis posibilidades por intentar acercarme a mis
guardianes y fue entonces donde entendí que mi cuerpo, mi condición de mujer, la
ternura y el encanto que podemos tener las mujeres, podían servir para hacer una
relación más familiar con ellos y poder entablar diálogos que nos permitiera
conocernos o por lo menos hacerme conocer. Y mi plan surtió efecto, en principio,
pues logre darme a conocer y hasta hacerme querer y respetar, pero ellos solo
cumplían ordenes y era necesario hablar con sus “jefes”. Fue entonces cuando
les pedí que propiciaran un encuentro con sus jefes, cosa que se dio. Allí me
entere de lo artificiosa que puede ser la mente humana, pues para ellos yo era
algo así como un lobo con piel de cordero, una “infiltrada” o mejor “una espía”.
Entonces mi lugar de mujer no valía, fue necesario la honestidad, la inteligencia, el
poder de convencimiento Me realizaron lo que ellos llamaban “juicio político” del
que no salí del todo vencida, pues aun quedaban dudas; entonces, y para mi
fortuna, uno de ellos, cercano a mi familia, decidió hacerse cargo y responsable de
mí (es decir avalarme), eso si con la claridad de que siempre estaría vigilada. Fue
así como por mucho tiempo y poco a poco, haciendo uso de mi inteligencia, de mi
condición de mujer y los ardides que manejamos, pero también de la honestidad y
la claridad de mis actos y jugándome cada día la vida, como pude ir demostrando
a los “grupos de limpieza” quien era yo, y que no significaba una “amenaza” ni
para ellos ni para Jardín. Eso si, siempre pude ser clara y mostrar que era
diferente y que diferente no significa amenaza.


CONCLUSION
Es esta la historia de una joven de 18 años que tuvo que utilizar la arriesgada
estrategia de meterse en la boca del lobo, para con su inteligencia, y sabiendo
poner a su servicio los ardides femeninos, lograr salvar su vida y honra, cosa que
no le posibilito ni la constitución, ni las instituciones, ni el Estado. Le toco hacer
valer su lugar de ciudadana y el derecho al “debido proceso” y a un “juicio justo”
no desde la institucionalidad sino desde la ilegalidad y su única defensa fue su
honestidad y su condición de mujer, su cuerpo, su ser. Es entonces donde surge
estas preguntas: Como lograr derechos donde no los hay?... Como lograr salir
vivo, cuando el único pronostico posible es la muerte?....suerte?.... Astucia? No lo
se. Yo lo cuento porque lo viví, pero no todos tuvieron esa posibilidad y esa suerte.
Por eso hoy solo digo: Gracias Dios!!! y Réquiem por los caídos!!!


FUENTES
http://www.verdadabierta.com/victimarios/los-bloques/419-bloque-suroeste-
antioqueno-

Reportaje requiem

  • 1.
    REQUIEM Por Marta LigiaArcila V. En memoria de mis amigos que ya no están. Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde -como todos los jóvenes, yo vine a llevarme la vida por delante. Dejar huella quería y marcharme entre aplausos -envejecer, morir, eran tan sólo las dimensiones del teatro. Pero ha pasado el tiempo y la verdad desagradable asoma: envejecer, morir, es el único argumento de la obra JAIME GIL DE BIETMA CONTEXTO HISTORICO LOCAL El suroeste de Antioquia ha sido tradicionalmente una región cafetera, rica en minería de carbón, donde no han faltado los conflictos sociales y la violencia política. En la década de los 50 esta región se vio duramente golpeada por la polarización bipartidista, y tuvo fuerte presencia tanto de guerrillas liberales, como de grupos de “pájaros” o pistoleros vinculados a los sectores conservadores. En la década de los 80 los grupos insurgentes tuvieron una fuerte presencia en la región, especialmente el EPL y las Farc. De hecho, en Urrao, uno de los principales municipios del suroeste, el M19 y el EPL probaron su famosa Fuerza Conjunta, que pretendía ser una forma de ejército revolucionario.
  • 2.
    La violencia, lacrisis del café y la presencia temprana del narcotráfico fueron una mezcla explosiva que convirtieron a la otrora próspera región en uno de los focos de confrontación más difíciles. Pese a ser una zona prospera, cuando los paramilitares arribaron las cosas no estaban muy bien económica ni socialmente. Los bajos precios del café registrados en 1993 y la propagación de la broca y la roya produjeron una fuerte crisis económica en la subregión. A estas carencias sociales se suma la situación de inseguridad que persistía entre las elites locales por las acciones de la guerrilla y la delincuencia común, que al parecer fueron el estímulo para que algunos hacendados implementaran grupos de autodefensa. Existen registros de prensa sobre el accionar de estos ejércitos privados en municipios como Andes, Caramanta, Venecia, Concordia y Urrao, y que consiste básicamente en amenazas, desapariciones, asesinato selectivo de campesinos y líderes cívicos acusados de pertenecer o simpatizar con la insurgencia y delincuentes comunes. Especial mención merece el grupo conocido como La Escopeta, a la que se le atribuyen muchas muertes en el suroeste y al que estuvo vinculado un importante empresario cafetero, que incluso fue investigado por la Fiscalía y luego exonerado por tales hechos. A finales de 1994, estos grupos locales fueron absorbidos por las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá. Al proyecto de las ACCU se unieron algunos disidentes de las Farc que operaban en el Urabá antioqueño y en el departamento de Córdoba. Entre ellos Alcides de Jesús Durango, alias “René”, un carnicero de pueblo que antes de ser el comandante del Bloque Suroeste de las autodefensas había sido un mando urbano de una facción del frente 34 de las Farc en el Urabá antioqueño. CONTEXTO POLITICO Y SOCIAL DEL PAIS En los años 80´s aun estaba vigente la Constitución de 1886, una constitución absolutamente positivista, donde los derechos eran solo los que la ley expresamente enumerara. Por otro lado, el gobierno de Virgilio Barco, presidente en ese momento, bajo el nombre de política de reconciliación, normalización y rehabilitación, dio un giro al manejo de las negociaciones con los grupos alzados en armas, siguió con los diálogos, constituyéndose Colombia como un país de pactos, un país de mesas de negociación, de amnistías e indultos. En cuanto a la metodología para la paz el gobierno creo el cargo de consejero para la reconciliación, normalización y rehabilitación. Por otro lado, al margen de la ley se formaban grupos de extrema derecha que tenían el aval y la financiación de las clases dirigentes del país y que tomaron fuerza, en principio como grupos de limpieza, luego como grupos de autodefensa para posteriormente formar los grupos paramilitares.
  • 3.
    En conclusión, estábamosen un país en caos, donde no se tenían garantías ni desde lo jurídico, ni desde el Estado. Se estaba a merced del más fuerte o del más astuto. LOS ANTECEDENTES Jardín, reconocido por ser uno de los pueblos más lindos de Antioquia, donde el turismo se ha convertido en un renglón importante de la economía, no solo por su belleza ,sino por la calidez de su gente; tiene su historia. Cuando hablo de su historia, me refiero a una triste historia de violencia y dolor. Corrían los años 80´s, los jóvenes en Jardín, al igual que los del resto del universo, soñaban con poder cambiar el mundo o sino el mundo por lo menos su entorno, al igual que el poema de Jaime Gil de Bietma Soñando con cambiar nuestro Jardín, un grupo de jóvenes decidimos conformar un grupo cívico al que llamamos “El Madero”. Este grupo cívico tenía como objetivo central acciones de tipo social y ecológico que aliviaran en algo las desigualdades sociales que ese pequeño mundo nos permitía ver. Quienes conformábamos el grupo éramos jóvenes inquietos, intrépidos que pensábamos que era posible ser sujetos activos. Detrás de cada uno había su propia historia, su propia motivación. Una cosa si era cierta: Éramos todos diferentes. Diferentes entre nosotros, porque a cada uno lo movilizaba una historia diferente para pertenecer al grupo. Y diferentes ante el resto de la gente del pueblo, por la energía, valentía y beligerancia con que expresábamos nuestro sentir. En el pueblo, los que pensaban que la diferencia hay que acabarla o mejor exterminarla, los de extrema derecha o mejor los grupos de limpieza, comenzaron a inquietarse por la existencia de “El Madero” o más bien por sus integrantes, pues los clasificaron donde siempre se clasifica lo que no se entiende “En simpatizantes o pertenecientes a la izquierda”. Fue entonces donde comenzó el viacrucis, de todos estos jóvenes. Muchos fueron callados para siempre por las balas. Otros decidieron huir y refugiarse en otro sitio para proteger lo único que en ese momento tenían: La vida. Otros como yo, comenzamos una lucha por recuperar la credibilidad, por demostrar que no éramos una “amenaza” para la sociedad jardineña, por no dejarnos exiliar o para el caso colombiano “desplazar”. Para esto fue necesario hacer uso de todos los recursos con que contaba en ese momento: El físico y el intelecto. Mi condición de mujer y de mujer atractiva, me coloco en una posición favorable en muchos momentos y desfavorable en otros. Desfavorable para los que por su condición machista, condenaban con mas dureza el que yo una mujer, y una mujer de “buena familia” estuviera metida en esas “cosas” y favorable para con los que por su condición de hombres veían en mi la posibilidad de una conquista y trataban de ayudarme para conseguirla.
  • 4.
    LOS HECHOS Yo, amis cortos 18 años, era la Bibliotecaria Municipal y Directora de la Casa de La Cultura, un cargo que me encantaba y que con mi juventud logre cambiarle el estigma de “amargado y para beatas” y conseguí atraer a la Casa de La Cultura Gabriel Peláez Montoya a muchísimos niños y jóvenes que encontraron en este espacio calidez, conocimiento, comprensión. Allí nace “El Madero”, grupo cívico formado por jóvenes inquietos. Y también allí nacieron nuestros problemas. La Alcaldesa de ese entonces, a quien no nombro, por reserva, se entero por fuente directa de la incomodidad que tenían los actores de los grupos de limpieza, pues aun no se gestaban como “paramilitares”; ya que al interior de la Administración Municipal, especialmente en la Casa de la Cultura, se estaba colaborando con la guerrilla y se permitían reuniones con sus simpatizantes. Además del riesgo que esto generaba, pues era sabido por ellos, muchos hacían parte de la nomina de la Administración Municipal, que el plan de evacuación del Palacio Municipal ante una posible toma guerrillera se realizaba por la Casa de la Cultura. Y no solo eso, sino que dicha casa colindaba con la parte trasera del comando de policía, y era yo, una supuesta simpatizante de la guerrilla, quien manejaba las llaves de acceso posterior al comando de policía y al Palacio Municipal Frente a esta situación, y cuando ya las cosas habían tomado dimensiones descomunales, pues a varios integrantes del grupo los habían asesinado y a otros los habían “voletiado” y tuvieron que huir sin decir nada a nadie, la Alcaldesa me llamo a confrontarme por los comentarios. Después de largas conversaciones, logre por lo menos el beneficio de la duda y ella me planteo la necesidad de irme del pueblo, algo a lo que yo rehusé. Fue entonces cuando se le ocurrió una idea loca, pues era muy arriesgada, a la que yo accedí: Designar a dos celadores del municipio, de los que se decían conformaban los grupos de limpieza, a recibirme todas las noches las llaves de la Casa de la Cultura y encargarse de mi seguridad hasta llegar a la casa. Esta situación me ponía en la boca del lobo, pero también me daba la posibilidad de poder demostrar quien era yo y que quería. Pero lo que no dimensione en ese entonces, era que perdía mi vida social, mi privacidad y la posibilidad de hacer locuras y disfrutar la juventud, cosa que hoy añoro. En fin, ahí estaba yo, de mi casa al trabajo y del trabajo a la casa o sea algo como “encarcelada”, pues no podía salir con mis amigos, ni ir a bailar, ni disfrutar de un café en el parque, además de la zozobra de estar con el verdugo al lado, pues en cualquier momento podrían decidir ajusticiarme o propiciar un ajusticiamiento y parte sin novedad. Después de muchas noches de llanto, de discusiones con mi familia, que no estaban de acuerdo con que yo siguiera en el pueblo, decidí cambiar las cosas a mi favor. Realice un análisis de mis posibilidades por intentar acercarme a mis
  • 5.
    guardianes y fueentonces donde entendí que mi cuerpo, mi condición de mujer, la ternura y el encanto que podemos tener las mujeres, podían servir para hacer una relación más familiar con ellos y poder entablar diálogos que nos permitiera conocernos o por lo menos hacerme conocer. Y mi plan surtió efecto, en principio, pues logre darme a conocer y hasta hacerme querer y respetar, pero ellos solo cumplían ordenes y era necesario hablar con sus “jefes”. Fue entonces cuando les pedí que propiciaran un encuentro con sus jefes, cosa que se dio. Allí me entere de lo artificiosa que puede ser la mente humana, pues para ellos yo era algo así como un lobo con piel de cordero, una “infiltrada” o mejor “una espía”. Entonces mi lugar de mujer no valía, fue necesario la honestidad, la inteligencia, el poder de convencimiento Me realizaron lo que ellos llamaban “juicio político” del que no salí del todo vencida, pues aun quedaban dudas; entonces, y para mi fortuna, uno de ellos, cercano a mi familia, decidió hacerse cargo y responsable de mí (es decir avalarme), eso si con la claridad de que siempre estaría vigilada. Fue así como por mucho tiempo y poco a poco, haciendo uso de mi inteligencia, de mi condición de mujer y los ardides que manejamos, pero también de la honestidad y la claridad de mis actos y jugándome cada día la vida, como pude ir demostrando a los “grupos de limpieza” quien era yo, y que no significaba una “amenaza” ni para ellos ni para Jardín. Eso si, siempre pude ser clara y mostrar que era diferente y que diferente no significa amenaza. CONCLUSION Es esta la historia de una joven de 18 años que tuvo que utilizar la arriesgada estrategia de meterse en la boca del lobo, para con su inteligencia, y sabiendo poner a su servicio los ardides femeninos, lograr salvar su vida y honra, cosa que no le posibilito ni la constitución, ni las instituciones, ni el Estado. Le toco hacer valer su lugar de ciudadana y el derecho al “debido proceso” y a un “juicio justo” no desde la institucionalidad sino desde la ilegalidad y su única defensa fue su honestidad y su condición de mujer, su cuerpo, su ser. Es entonces donde surge estas preguntas: Como lograr derechos donde no los hay?... Como lograr salir vivo, cuando el único pronostico posible es la muerte?....suerte?.... Astucia? No lo se. Yo lo cuento porque lo viví, pero no todos tuvieron esa posibilidad y esa suerte. Por eso hoy solo digo: Gracias Dios!!! y Réquiem por los caídos!!! FUENTES http://www.verdadabierta.com/victimarios/los-bloques/419-bloque-suroeste- antioqueno-