El documento discute cómo el hipertexto reconfigura la figura del autor al erosionar su personalidad unitaria y central. El hipertexto descentraliza el autor al entrelazar su función con la del lector y otros autores, convirtiendo el texto en una red dinámica. Esto elimina en parte la autoridad y autonomía del texto al permitir múltiples trayectorias de lectura. El autor pasa a ser un hipertexto en sí mismo, cuya personalidad depende del contexto y de otros factores externos.