El cobre y el zinc son metales comunes que se encuentran en la naturaleza. El cobre se extrae principalmente de minerales sulfurados y oxidados, mientras que el zinc se obtiene de minerales como la calamina. Ambos metales tienen múltiples usos industriales, pero también pueden ser tóxicos si se ingieren en altas dosis o se mezclan con otros materiales. La intoxicación aguda por cobre o zinc puede causar náuseas, vómitos y diarrea, mientras que la exposición crónica puede dañar los