El zinc es un elemento esencial pero también tóxico si se ingiere en exceso. Puede afectar la salud si se consume a 10-15 veces la cantidad necesaria, causando calambres estomacales, náuseas y vómitos. La exposición a largo plazo a altos niveles de zinc puede causar anemia y reducir los niveles de colesterol bueno. Los niños expuestos a mucho zinc pueden exhibir efectos similares a los de los adultos, aunque no se sabe si son más susceptibles.