Breve resumen – Qué es la Web 2.0 Por: Juan Carlos Astudillo Fuente: internet Todavía existe un enorme desacuerdo sobre qué significa  Web 2.0,  existiendo algunas críticas que afirman que se trata simplemente de una palabra de moda, fruto del marketing, sin sentido, en tanto que otros la aceptan como un nuevo paradigma.  Como muchos conceptos importantes,  Web 2.0  no tiene una clara frontera, sino más bien, un núcleo gravitacional. Usted puede visualizar  Web 2.0  como un sistema de principios y prácticas que conforman un verdadero sistema solar de sitios que muestran algunos o todos esos principios, a una distancia variable de ese núcleo. El estallido de la burbuja tecnológica en el otoño de  2001  marcó un momento crucial para la web. Mucha gente concluyó que la expectación sobre la web era exagerada, cuando de hecho las burbujas y las consiguientes crisis económicas parecen ser una característica común de todas las revoluciones tecnológicas. Las crisis económicas marcan típicamente el punto en el cual una tecnología en ascenso está lista para ocupar su lugar en el escenario económico.  Si Netscape era el abanderado de la Web 1.0,  Google  es ciertamente el abanderado de la  Web 2.0,  aunque sólo sea porque sus respectivas salidas a bolsa fueron acontecimientos determinantes para cada era.  Netscape ideó el concepto de  'la web como plataforma'  en términos del viejo paradigma del software: su buque insignia era el navegador web, una aplicación de escritorio, y su estrategia era utilizar su dominio en el mercado de los navegadores para crear un mercado de productos de servidor de gama alta. El control sobre los estándares para visualizar el contenido y las aplicaciones en el navegador, en teoría, dio a Netscape la clase de poder de mercado del que disfrutó Microsoft en el mercado de los PCs. Al igual que el 'carro sin caballos' posicionó al automóvil como extensión de lo conocido, Netscape promovió un 'webtop' para sustituir al escritorio (el 'desktop'), y planeó poblar ese webtop con las actualizaciones de información y applets insertados en el webtop por los proveedores de información que comprarían los servidores de Netscape.  Sin embargo, al final, los navegadores web y los servidores web resultaron ser commodities, y el valor se desplazó hacia los servicios ofrecidos sobre la  plataforma web.   Google, por el contrario, comenzó su vida como una aplicación web nativa, nunca vendida o empaquetada, sino siempre entregada como un servicio, con clientes pagando, directamente o indirectamente, por el uso de ese servicio. Ninguna de las rémoras de la vieja industria del software están presentes. No hay programación de las actualizaciones de las versiones del software, sencillamente mejora continua. Ninguna licencia o venta, sencillamente uso. Ningún tipo de portabilidad a diferentes plataformas de forma que los clientes puedan ejecutar el software en su propio equipo, sencillamente, una colección masiva de PCs escalables en los que corren sistemas operativos de software abierto junto con aplicaciones y utilidades de su propia cosecha que nunca nadie de fuera de la compañía consigue ver.  En el fondo, Google requiere una capacidad que Netscape nunca necesitó: gestión de la base de datos. Google no es sencillamente una colección de herramientas software, es una base de datos especializada. Sin los datos, las herramientas son inútiles; sin el software, los datos son inmanejables. El licenciamiento del software y el control sobre las APIs (la palanca de poder en la era anterior) es irrelevante porque el software no necesita ser distribuido sino ejecutado, y también porque sin la capacidad de recoger y de gestionar los datos, el software es de poca utilidad. De hecho, el valor del software es proporcional a la escala y al dinamismo de los datos que ayuda a gestionar.
Un servicios de google El servicio de Google no es un servidor  (aunque es ofrecido por una colección masiva de servidores de Internet) ni un navegador (aunque es experimentado por el usuario a través del navegador). Ni siquiera su servicio insignia, el de búsqueda, almacena el contenido que permite encontrar a los usuarios. Como una llamada telefónica, que no tiene lugar en los teléfonos de los extremos de la llamada sino en la red que hay entre medias, Google tiene lugar en el espacio que se encuentra entre el navegador y el motor de búsqueda y el servidor de contenido destino, como un habilitador o intermediario entre el usuario y su experiencia online.  Aunque Netscape y Google se podrían describir como compañías de software, está claro que Netscape perteneció al mismo mundo del software que Lotus, Microsoft, Oracle, SAP, y otras compañías que surgieron durante la revolución del software de los años 80, mientras que los amigos de Google son aplicaciones de Internet como eBay, Amazon, Napster, y sí, DoubleClick y Akamai.  Esta vez, sin embargo,  el choque no es entre una plataforma y una aplicación, sino entre dos plataformas, cada una con un modelo de negocio radicalmente distinto:  en un lado, un solo suministrador de software, cuya base masivamente instalada y sus firmemente integrados sistema operativo y APIs le proporcionan el control sobre el paradigma de programación; en el otro,  un sistema sin un dueño, agrupado mediante una serie de protocolos, estándares abiertos y acuerdos de cooperación.  El principio fundamental que se esconde detrás del éxito de los gigantes  nacidos en la era de la Web 1.0 que han sobrevivido para liderar la era de la  Web 2.0  parece ser éste, que han abrazado el poder de la web para  explotar inteligencia colectiva.  Los hipervínculos constituyen los cimientos de la web. A medida que los usuarios agregan nuevo contenido, y sitios web nuevos, se enlazan con la estructura de la web gracias a otros usuarios que descubren el contenido y enlazan con él .  De forma muy parecida a la sinapsis del cerebro, donde las asociaciones llegan a ser más fuertes a través de la repetición o la intensidad, la red de conexiones crece orgánicamente como resultado de la actividad colectiva de todos los usuarios de la web.   Una de las características más altamente pregonadas  de la era de la Web 2.0 es el auge del blogging.  Las páginas personales han existido desde los comienzos de la web, y los diarios y las columnas diarias de opinión personal existen desde hace aún más tiempo, entonces ¿por qué tanto alboroto?  En su aspecto más básico,  un blog es sencillamente una home page personal en formato de diario.  Pero tal y como apunta Rich Skrenta, la organización cronológica de un blog 'parece una diferencia trivial, pero conduce a una cadena de reparto, de publicidad y de valor completamente distinta'. El esquema que en verdad permitió a los weblogs pasar de ser simplemente un fenómeno basado en la facilidad para publicar en un caos informal de comunidades solapadas. Por primera vez resultó relativamente fácil discutir directamente acerca de una nota sumamente concreta del sitio web de otra persona y hablar sobre ello. La discusión afloró. El chat afloró, consecuentemente, las amistades surgieron o se estrecharon.  Una de las lecciones clave de la era de la  Web 2.0  es ésta:  Los usuarios añaden valor.  Pero solamente un porcentaje pequeño de usuarios se tomará la molestia de añadir valor a su aplicación mediante el uso de medios explícitos. Por lo tanto, las compañías  Web 2.0  usan métodos incluyentes con el fin de agregar datos del usuario y generan valor como efecto colateral del uso ordinario de la aplicación Si una parte esencial de la Web 2.0 es el aprovechamiento de la inteligencia colectiva, convirtiendo a la web en una especie de cerebro global , la blogoesfera es el equivalente de la constante charla mental en el cerebro anterior, la voz que oímos en todas nuestras cabezas. Puede no reflejar la estructura profunda del cerebro, que es a menudo inconsciente, pero es, en cambio, el equivalente del pensamiento consciente. Y como reflejo del pensamiento consciente y de la atención, la blogoesfera ha comenzado a tener un efecto cada vez más pujante.  Mientras que los medios de comunicación de masas pueden considerar algunos blogs concretos como competidores, lo realmente inquietante es que la competición es con la blogoesfera en su totalidad. Esto no es sencillamente una competición entre sitios web, sino una competición entre modelos del negocio. El mundo de la  Web 2.0  es también el mundo de lo que Dan Gillmor llama 'we, the media' ('nosotros, los medios de comunicación') un mundo en el cual lo que antes era simplemente la audiencia ahora decide qué es importante, y no un pequeño grupo de personas desde un cuarto trastero.  Ahora lo llamamos la 'web viva', la sabiduría de las masas.

Resumen Web 2 Original

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    Breve resumen –Qué es la Web 2.0 Por: Juan Carlos Astudillo Fuente: internet Todavía existe un enorme desacuerdo sobre qué significa Web 2.0, existiendo algunas críticas que afirman que se trata simplemente de una palabra de moda, fruto del marketing, sin sentido, en tanto que otros la aceptan como un nuevo paradigma. Como muchos conceptos importantes, Web 2.0 no tiene una clara frontera, sino más bien, un núcleo gravitacional. Usted puede visualizar Web 2.0 como un sistema de principios y prácticas que conforman un verdadero sistema solar de sitios que muestran algunos o todos esos principios, a una distancia variable de ese núcleo. El estallido de la burbuja tecnológica en el otoño de 2001 marcó un momento crucial para la web. Mucha gente concluyó que la expectación sobre la web era exagerada, cuando de hecho las burbujas y las consiguientes crisis económicas parecen ser una característica común de todas las revoluciones tecnológicas. Las crisis económicas marcan típicamente el punto en el cual una tecnología en ascenso está lista para ocupar su lugar en el escenario económico. Si Netscape era el abanderado de la Web 1.0, Google es ciertamente el abanderado de la Web 2.0, aunque sólo sea porque sus respectivas salidas a bolsa fueron acontecimientos determinantes para cada era. Netscape ideó el concepto de 'la web como plataforma' en términos del viejo paradigma del software: su buque insignia era el navegador web, una aplicación de escritorio, y su estrategia era utilizar su dominio en el mercado de los navegadores para crear un mercado de productos de servidor de gama alta. El control sobre los estándares para visualizar el contenido y las aplicaciones en el navegador, en teoría, dio a Netscape la clase de poder de mercado del que disfrutó Microsoft en el mercado de los PCs. Al igual que el 'carro sin caballos' posicionó al automóvil como extensión de lo conocido, Netscape promovió un 'webtop' para sustituir al escritorio (el 'desktop'), y planeó poblar ese webtop con las actualizaciones de información y applets insertados en el webtop por los proveedores de información que comprarían los servidores de Netscape. Sin embargo, al final, los navegadores web y los servidores web resultaron ser commodities, y el valor se desplazó hacia los servicios ofrecidos sobre la plataforma web. Google, por el contrario, comenzó su vida como una aplicación web nativa, nunca vendida o empaquetada, sino siempre entregada como un servicio, con clientes pagando, directamente o indirectamente, por el uso de ese servicio. Ninguna de las rémoras de la vieja industria del software están presentes. No hay programación de las actualizaciones de las versiones del software, sencillamente mejora continua. Ninguna licencia o venta, sencillamente uso. Ningún tipo de portabilidad a diferentes plataformas de forma que los clientes puedan ejecutar el software en su propio equipo, sencillamente, una colección masiva de PCs escalables en los que corren sistemas operativos de software abierto junto con aplicaciones y utilidades de su propia cosecha que nunca nadie de fuera de la compañía consigue ver. En el fondo, Google requiere una capacidad que Netscape nunca necesitó: gestión de la base de datos. Google no es sencillamente una colección de herramientas software, es una base de datos especializada. Sin los datos, las herramientas son inútiles; sin el software, los datos son inmanejables. El licenciamiento del software y el control sobre las APIs (la palanca de poder en la era anterior) es irrelevante porque el software no necesita ser distribuido sino ejecutado, y también porque sin la capacidad de recoger y de gestionar los datos, el software es de poca utilidad. De hecho, el valor del software es proporcional a la escala y al dinamismo de los datos que ayuda a gestionar.
  • 2.
    Un servicios degoogle El servicio de Google no es un servidor (aunque es ofrecido por una colección masiva de servidores de Internet) ni un navegador (aunque es experimentado por el usuario a través del navegador). Ni siquiera su servicio insignia, el de búsqueda, almacena el contenido que permite encontrar a los usuarios. Como una llamada telefónica, que no tiene lugar en los teléfonos de los extremos de la llamada sino en la red que hay entre medias, Google tiene lugar en el espacio que se encuentra entre el navegador y el motor de búsqueda y el servidor de contenido destino, como un habilitador o intermediario entre el usuario y su experiencia online. Aunque Netscape y Google se podrían describir como compañías de software, está claro que Netscape perteneció al mismo mundo del software que Lotus, Microsoft, Oracle, SAP, y otras compañías que surgieron durante la revolución del software de los años 80, mientras que los amigos de Google son aplicaciones de Internet como eBay, Amazon, Napster, y sí, DoubleClick y Akamai. Esta vez, sin embargo, el choque no es entre una plataforma y una aplicación, sino entre dos plataformas, cada una con un modelo de negocio radicalmente distinto: en un lado, un solo suministrador de software, cuya base masivamente instalada y sus firmemente integrados sistema operativo y APIs le proporcionan el control sobre el paradigma de programación; en el otro, un sistema sin un dueño, agrupado mediante una serie de protocolos, estándares abiertos y acuerdos de cooperación. El principio fundamental que se esconde detrás del éxito de los gigantes nacidos en la era de la Web 1.0 que han sobrevivido para liderar la era de la Web 2.0 parece ser éste, que han abrazado el poder de la web para explotar inteligencia colectiva. Los hipervínculos constituyen los cimientos de la web. A medida que los usuarios agregan nuevo contenido, y sitios web nuevos, se enlazan con la estructura de la web gracias a otros usuarios que descubren el contenido y enlazan con él . De forma muy parecida a la sinapsis del cerebro, donde las asociaciones llegan a ser más fuertes a través de la repetición o la intensidad, la red de conexiones crece orgánicamente como resultado de la actividad colectiva de todos los usuarios de la web. Una de las características más altamente pregonadas de la era de la Web 2.0 es el auge del blogging. Las páginas personales han existido desde los comienzos de la web, y los diarios y las columnas diarias de opinión personal existen desde hace aún más tiempo, entonces ¿por qué tanto alboroto? En su aspecto más básico, un blog es sencillamente una home page personal en formato de diario. Pero tal y como apunta Rich Skrenta, la organización cronológica de un blog 'parece una diferencia trivial, pero conduce a una cadena de reparto, de publicidad y de valor completamente distinta'. El esquema que en verdad permitió a los weblogs pasar de ser simplemente un fenómeno basado en la facilidad para publicar en un caos informal de comunidades solapadas. Por primera vez resultó relativamente fácil discutir directamente acerca de una nota sumamente concreta del sitio web de otra persona y hablar sobre ello. La discusión afloró. El chat afloró, consecuentemente, las amistades surgieron o se estrecharon. Una de las lecciones clave de la era de la Web 2.0 es ésta: Los usuarios añaden valor. Pero solamente un porcentaje pequeño de usuarios se tomará la molestia de añadir valor a su aplicación mediante el uso de medios explícitos. Por lo tanto, las compañías Web 2.0 usan métodos incluyentes con el fin de agregar datos del usuario y generan valor como efecto colateral del uso ordinario de la aplicación Si una parte esencial de la Web 2.0 es el aprovechamiento de la inteligencia colectiva, convirtiendo a la web en una especie de cerebro global , la blogoesfera es el equivalente de la constante charla mental en el cerebro anterior, la voz que oímos en todas nuestras cabezas. Puede no reflejar la estructura profunda del cerebro, que es a menudo inconsciente, pero es, en cambio, el equivalente del pensamiento consciente. Y como reflejo del pensamiento consciente y de la atención, la blogoesfera ha comenzado a tener un efecto cada vez más pujante. Mientras que los medios de comunicación de masas pueden considerar algunos blogs concretos como competidores, lo realmente inquietante es que la competición es con la blogoesfera en su totalidad. Esto no es sencillamente una competición entre sitios web, sino una competición entre modelos del negocio. El mundo de la Web 2.0 es también el mundo de lo que Dan Gillmor llama 'we, the media' ('nosotros, los medios de comunicación') un mundo en el cual lo que antes era simplemente la audiencia ahora decide qué es importante, y no un pequeño grupo de personas desde un cuarto trastero. Ahora lo llamamos la 'web viva', la sabiduría de las masas.