Este poema de Gustavo Adolfo Bécquer explora el origen y destino del poeta a través de dos estrofas. La primera estrofa describe el doloroso pasado del poeta a través de imágenes sombrías, mientras que la segunda predice un desolado futuro representado por páramos nevados y una tumba solitaria, dejando al poeta en un estado de profunda melancolía y desesperanza.