Este documento establece los principios rectores del comercio electrónico, incluyendo el principio de equivalencia funcional, neutralidad tecnológica, inalteración del derecho preexistente, buena fe y libertad contractual. Explica que el comercio electrónico permite comprar y vender productos o servicios a través de medios electrónicos como redes sociales y páginas web, y que estos principios son fundamentales para el correcto funcionamiento del comercio electrónico.