La evaluación de políticas públicas juega un papel importante en este escenario al proporcionar herramientas para mejorar la gestión pública y hacerla más eficaz y eficiente. Los estados deben ser eficaces en garantizar derechos y oportunidades para los ciudadanos, mientras que los ciudadanos deben participar activamente en la política y la vida cívica. La evaluación ayuda a mejorar programas y tomar mejores decisiones.