El documento propone la incorporación del riesgo en el plan de ordenamiento territorial de Manizales para lograr un desarrollo sostenible. Explica que muchas áreas urbanas están en territorios propensos a desastres y que la incorporación del riesgo en el ordenamiento territorial es necesaria para construir municipios seguros. También presenta un modelo de evaluación de riesgo por deslizamientos usando redes neuronales artificiales y propone categorías de suelo y niveles de intervención basados en el riesgo.