El documento habla sobre la recepción de la Eucaristía. Establece que no es necesario recibirla físicamente, sino que basta con desearla. Los bautizados deben desearla explícitamente. También se debe recibir al menos una vez al año, especialmente durante la Pascua, y ante la muerte. Los niños pueden recibir la primera comunión cuando tengan suficiente conocimiento y razonamiento para entender el misterio, hacia los 7 años. Lo común es no comulgar más de una vez por día.