El concepto de calidad de vida se ha vuelto más importante en el campo de la salud en las últimas décadas. Sin embargo, un aumento en la longevidad no necesariamente se traduce en una mejor calidad de vida debido a factores estresantes como la inseguridad, el desempleo y los cambios en la estructura familiar. Además, el enfoque excesivo en los aspectos tecnológicos de la atención médica ha disminuido la calidad de la relación entre el personal de salud y los pacientes.