Los títulos de deuda reflejan una deuda contraída por el estado con un inversor. El inversor puede esperar a su vencimiento para cobrar el capital más intereses, o revender el título dependiendo de su precio en el mercado. Existen letras a corto plazo, bonos a medio plazo y obligaciones a largo plazo, que otorgan a los inversores derechos sobre la deuda del emisor.