Pablo de Tarso nació en una familia judía en la ciudad de Tarso en la actual Turquía. Estudió con Gamaliel en Jerusalén y se convirtió en un judío devoto y militante. Perseguía a los cristianos hasta que tuvo un encuentro con Jesús en el camino a Damasco que lo convirtió al cristianismo. Cambió su nombre a Pablo y se convirtió en un ferviente apóstol que llevó la predicación de Jesús más allá de Palestina a través de tres viajes misioneros.