Santiago describe que la fe genuina siempre se manifestará en obras. Indica que mostrar favoritismo hacia los ricos en lugar de los pobres es pecado, ya que viola el mandamiento de amar al prójimo. Explica que todos son culpables ante Dios y necesitan de su gracia, y que la misericordia triunfará sobre el juicio para aquellos que sean misericordiosos.