Carlomagno unificó parte del antiguo imperio romano bajo el poder franco y fue coronado emperador en el año 800. A su muerte, el Imperio Carolingio se fragmentó entre sus tres hijos y Europa quedó dividida, perdiendo su fuerza unitaria. Esto permitió nuevas invasiones de pueblos germanos como los vikingos, húngaros y musulmanes, cuya violencia forzó a la gente a buscar protección con señores feudales, dando origen al sistema feudal.