El documento describe el origen y desarrollo del sistema feudal en Europa desde el Imperio Carolingio hasta su fragmentación. Carlomagno unificó parte de Europa y estableció las bases del feudalismo al otorgar tierras a la nobleza a cambio de lealtad y servicios militares. Con el tiempo, los reyes se debilitaron y tuvieron que ceder autoridad a los señores feudales, dando paso a una Europa fragmentada en numerosos reinos y señoríos.