El documento presenta el concepto de Seis Sigma, un enfoque de mejora de calidad desarrollado en los años 80, que busca aumentar la satisfacción del cliente, reducir tiempos de ciclo y conflictos en procesos. Describe herramientas y metodologías clave para su implementación, así como sus ventajas y desventajas, enfatizando la necesidad de un compromiso organizacional para alcanzar mejoras significativas. Finalmente, concluye que la calidad de los productos depende de la colaboración de todos los actores en el proceso y la importancia de generar confianza en el cliente a través de sistemas de gestión de calidad.