El liberalismo es una corriente de pensamiento diversa, centrada en la defensa de la vida, la libertad y la propiedad, limitando la intervención del estado en la vida de los individuos. Los liberales valoran la tolerancia y la igualdad ante la ley, abogando por un estado mínimo que permita a cada persona buscar su propio bienestar. Aunque existen diferencias y matices dentro del liberalismo, este se opone a la noción de 'bien común' que implica una guía externa, sosteniendo que la búsqueda del interés individual lleva al bienestar de la sociedad en su conjunto.