Los mecanismos de transmisión permiten transformar fuerzas de acción en fuerzas de tracción para desplazar elementos. Existen dos tipos: transmisiones circulares-rectilíneas y circulares-rectilíneas-circulares. Los platos y piñones de una bicicleta, así como las ruedas de fricción y mecanismos articulados, son ejemplos de mecanismos de transmisión que transmiten movimiento mediante engranajes u otros elementos móviles.