El documento discute la cobertura de noticias sobre violencia en México y Colombia. En México, los medios de comunicación principales firmaron un acuerdo para filtrar noticias violentas a petición del presidente. También propusieron un proyecto para enfocarse en "buenas noticias" y mostrar al gobierno como un programa de concurso. En Colombia, durante la época de los cárteles de la droga, los medios atribuían todos los actos violentos a los líderes de los cárteles aunque a veces no había evidencia de su participación.