Las simulaciones numéricas son importantes porque permiten recrear soluciones a problemas mediante modelos matemáticos y probabilidades. Sirven para diseñar, construir y operar sistemas de ingeniería y benefician a todas las disciplinas científicas a través de la experimentación. Ejemplos incluyen simulaciones de un corazón, un terremoto y el puente Akashi Kaikyo, el cual se construyó en un lugar riesgoso gracias a simulaciones numéricas que investigaron los riesgos.