Este documento proporciona una guía para la organización de simulacros escolares que promuevan la ciudadanía democrática y la participación. Indica que los simulacros deben permitir que los estudiantes ejerzan liderazgos democráticos y respondan a peligros, además de fortalecer la organización estudiantil. También destaca que los simulacros ayudan a desarrollar cuatro capacidades de participación: proponer iniciativas para el bien común, defender derechos humanos, usar y fiscalizar el poder de manera