El documento propone la creación de grupos multidisciplinarios en el nivel medio superior para abordar la deserción escolar, involucrando diferentes áreas de estudio y promoviendo soluciones a problemas comunitarios. Se justifica la importancia de la educación para mejorar la calidad de vida y se plantean objetivos específicos para integrar disciplinas que ayuden a los alumnos a enfrentar desafíos reales. La participación de la escuela, padres y gobierno es fundamental para reducir las tasas de deserción y reprobación.