Los sistemas de control ayudan a garantizar el cumplimiento de los objetivos empresariales corrigiendo errores. Para ser eficaces, los sistemas de control deben diseñarse a la medida de cada organización, estableciendo normas, midiendo el desempeño y corrigiendo desviaciones de las normas y los planes. Un buen sistema de control proporciona información precisa y oportuna para tomar acciones correctivas.