El documento clasifica las situaciones que afectan la convivencia escolar en tres tipos. El tipo I incluye infracciones menores que no ponen en riesgo la integridad de los estudiantes. El tipo II comprende actos que afectan directamente la convivencia escolar. El tipo III abarca todas las actitudes y delitos graves que causan daño a la comunidad educativa o van en contra de la ley penal colombiana.