El documento examina la evolución del capitalismo y el socialismo hacia un nuevo sistema denominado omecafi, en el que una oligarquía financiera controla los recursos y mercados a expensas de la mayoría de la población. Se destaca que, aunque han existido clases dominantes históricas, el actual contexto socioeconómico está marcado por la manipulación del mercado financiero y la explotación de las clases trabajadoras. Para construir un mundo mejor se sugiere una revolución pacífica de conciencias basada en el amor y la solidaridad entre los seres humanos.