Este documento discute la sociobiología y el determinismo biológico. Sostiene que el comportamiento y la moral están determinados por los genes y que el ambiente no influye en los procesos controlados por los genes. También describe la teoría del gen egoísta, en la que los genes, y no los individuos, son los objetos de la evolución. Finalmente, reconoce la controversia sobre el papel relativo de los genes y el ambiente en el comportamiento humano.