Este documento discute la importancia de la ética en la enseñanza de destrezas médicas. Propone retomar buenas prácticas como la presentación personal pulcra e higiénica de los estudiantes y médicos, y desarrollar nuevas como seguir pasos similares al aprender nuevas técnicas. Concluye que mantener la ética activa en el aprendizaje permite formar buenos profesionales de la salud.