Este documento presenta 14 criterios para evaluar la calidad de los programas educativos multimedia, incluyendo facilidad de uso, versatilidad, calidad de contenido, navegación, adecuación a los usuarios, documentación y esfuerzo cognitivo requerido. Concluye que no existe un conjunto exacto de criterios para determinar la validez y efectividad de un software, y que la mejor evaluación es a través de pruebas prolongadas en el campo.