El surrealismo surgió en 1924 como una propuesta frente al dadaísmo. Se basó en el automatismo psíquico y en las teorías de Freud sobre el inconsciente. Artistas como Dalí, Miró, Masson, Ernst, Delvaux, Magritte y Tanguy crearon obras que buscaban expresar lo irracional a través de técnicas como el collage y la pintura automática, inspirándose en el sueño, lo primitivo y lo infantil. El surrealismo promovió un cambio social apoyado en la liberación del inconsciente.