El documento describe el Renacimiento en la primera mitad del siglo XVI en Toscana y Roma. Las ciudades florecientes generaron oportunidades para los artistas. Los artistas se dedicaban a varias disciplinas y ganaron prestigio. La iglesia y el gobierno patrocinaron grandes proyectos artísticos. Artistas como Bramante, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel y Rafael se destacaron en arquitectura, pintura y escultura, combinando el estudio de la naturaleza con la belleza clásica.