Van den Broek había propuesto que la mitad del peso atómico correspondía a la carga nuclear y que la tabla periódica debía ordenarse según este dato. Moseley estudió los espectros de rayos X de elementos y encontró que las líneas se desplazaban hacia longitudes de onda menores a medida que se avanzaba en la tabla, con una frecuencia determinada por un número Z que representa el número de protones. Esto llevó a que la tabla se ordenara por número atómico en lugar de peso atómico, resolviendo inconsistencias previas