La obesidad en México es un factor clave que contribuye a la creciente prevalencia de diabetes infantil, afectando la calidad de vida de la población. Se requiere un enfoque colaborativo entre el gobierno, profesionales de la salud y la sociedad para implementar programas de educación y prevención que promuevan hábitos saludables. Las políticas públicas deben enfocarse en la educación y la promoción de un estilo de vida saludable, especialmente entre los niños, para combatir las enfermedades no transmisibles como la diabetes.