La tecnología postcosecha se enfoca en mantener los productos agrícolas en óptimas condiciones hasta llegar al consumidor final. Esto incluye preservar las cualidades de los frutos, mantenerlos sanos durante el proceso y evitar riesgos alimentarios. Algunas técnicas comunes son ralentizar los procesos de senescencia usando bajas temperaturas, iluminación controlada, inhibidores de etileno y oxígeno ionizado para reducir infecciones y descomposición.