El teletrabajo implica realizar tareas laborales de forma regular desde un lugar distinto a la oficina central utilizando tecnologías de comunicación e información. Ofrece ventajas como mayor flexibilidad y autonomía para los trabajadores, así como menores costos para las empresas. Sin embargo, también puede generar desventajas como falta de ambiente laboral, sedentarismo, conflictos familiares o pérdida de relaciones sociales en el trabajo.