La dieta antiinflamatoria consiste en ingerir alimentos que prevengan y reduzcan la inflamación crónica en el cuerpo, mejorando la salud más que perdiendo peso. La inflamación se relaciona con enfermedades como diabetes, enfermedades cardíacas, cáncer y depresión. Algunos alimentos como frutas, verduras, frutos secos, pescado, especias y té reducen marcadores inflamatorios. Una dieta baja en azúcares, harinas refinadas, y grasas saturadas también ayuda