El documento describe el surgimiento del feudalismo en Europa entre los siglos IX y XI. Varias fuerzas contribuyeron a este cambio, incluyendo la desintegración del Imperio Carolingio, las invasiones de los vikingos y sarracenos, y la debilidad de los reyes frente a los nobles poderosos. El feudalismo estableció un nuevo sistema social, político y económico jerárquico dominado por la relación entre señores y vasallos.